GOZANDO
En un parque hay dos estatuas, representando a un chico y a una chica desnudos, uno frente a otro. Un día, se les aparece Dios:
- Hola, veo que lleváis más de 200 años uno frente al otro. Habéis sido buenas estatuas y os concederé un deseo.
Las dos estatuas contestan al mismo tiempo:
- ¡Queremos ser humanos!
Dios se lo piensa y contesta:
- Bueno, es difícil, pero os lo voy a conceder, pero sólo durante diez minutos, así que aprovechad.
Y las dos estatuas se convierten en seres humanos, bajan rápidamente de sus pedestales y se van detrás de unos arbustos y enseguida se empiezan a oír unos ruidos:
- ¡Ahh! ¡Así, así! ¡Ohhhh, qué gusto! ¡Sigue, sigue, cómo me gusta!
A los cinco minutos, Dios les dice:
- Aprovechad, que sólo os quedan cinco minutos.
Y se oye a la estatua femenina que dice:
- ¿Has oído? ¡Date prisa! Ahora me toca a mí, tú sujetas a la paloma y yo me cago encima de ella.
MIRA QUE ERES BRUTO
Después de estar haciendo el amor salvajemente durante cuatro horas él le dice a ella:
- Jo, María, si llego a saber que eres virgen voy con más cuidado.
- Y yo, si llego a saber que eres tan bruto, me quito los leotardos.
PREGUNTAS Y RESPUESTAS
Es una fiesta de fin de curso y uno de los chicos consigue llevarse a una chica a la habitación.
- ¿Qué te parece si jugamos a las diez preguntas?
- ¡Uy! Parece divertido - contesta la chica.
- ¿Y al final, qué te parece si echamos un polvo?
- Bueno, pues vale.
- Perfecto, creo que me saltaré las otras nueve preguntas.
MALA NOTICIA
Se encuentran dos amigos por la calle y uno le dice al otro:
- Chico, ¿sabes que se me ha muerto una hija?
- ¡La puta!
- No, la otra.
ACORRALADA
Una mujer de muy buen ver, va una noche por una calle oscura cuando de repente oye unos pasos que la están siguiendo. Mira hacia atrás y ve a tres tontos babeando detrás de ella:
- ¡Gñe, gñññ, gñeee!
La mujer acelera el paso y ve como los tres tontos la siguen todavía más deprisa.
La mujer empieza a correr y los tontos detrás.
Finalmente, la mujer se mete en un callejón pero una vez dentro ve que no hay salida.
Los tres tontos se acercan lentamente a la mujer y uno dice:
- Te amo..., te, te, te amo... te, te amo.
La mujer, sonriendo aliviada, piensa:
- Oh, pobrecitos, si no me querían hacer daño, qué románticos, me están diciendo que me quieren.
Y en esto que uno de los tontos dice:
- Te, te, amo..., te, te amo a folla éte, éte y yo.