OTRA DE GENIOS...
Un tipo andaba por el desierto y se encuentra una lámpara mágica. El tío que la frota y aparece un genio que le dice:
- Gracias por liberarme de la lámpara, en agradecimiento te concederé un deseo.
El hombre que se lo piensa y le dice:
- Quiero tener una polla que llegue hasta el suelo.
Y zas... el genio le cortó las piernas.
ESOS GENIOS...
Un hombre encuentra una lámpara mágica con genio incluido. La frota y aparece el genio que le dice:
- ¡Pídeme un deseo y te será concedido!.
El hombre sin dudarlo pide:
- Quiero estar siempre entre las piernas de una mujer.
Y el genio lo convirtió en compresa.
SUEÑO ERÓTICO
Están dos amigos por la calle y uno le dice al otro:
- Pues esta noche he tenido un sueño erótico.
- Cuenta, cuenta... ¿qué pasaba?
- Mira, había una rubia impresionante, buenísima, que me dice: "Dame tus cuarenta centímetros de polla y haz que me duela."
- Anda, ¿y tú qué hiciste ?
- Lo que pude... me la follé tres veces y luego le di de hostias.
DANDO EJEMPLO
Dos "camellos" mueren en un tiroteo y van al purgatorio. Allí les hacen una propuesta:
- Mirad, haremos una cosa, os devolveremos a la Tierra y si podéis conseguir que se desenganche de la droga gente suficiente, os habréis salvado, si no de cabeza al infierno.
Pasados unos días, vuelven a comparecer ante San Pedro:
- Veamos, ¿cuáles han sido los resultados?
- Pues yo he conseguido que dejaran la droga doce personas.
- Bien, ¿y cómo lo has hecho?.
- Muy sencillo, les dibujaba dos círculos. Uno grande y otro pequeño y les decía: "El círculo grande es vuestro cerebro antes de consumir drogas y el pequeño es tal como queda después de tomarlas".
- Muy bien, es un buen ejemplo.
Y llega el turno del siguiente.
- ¿Qué? ¿Cómo ha ido?
- Fantástico, he conseguido desenganchar a 300 personas.
- ¡Increíble! ¿Cómo lo has hecho?
- Muy sencillo, les dibujaba dos círculos, uno pequeño y otro grande, y les decía: "Mirad, este círculo pequeño representa vuestro culo antes de entrar en la cárcel y, el círculo grande, como queda después de que entres en la trena".
NÁUFRAGOS
Están en una isla desierta dos náufragos y un loro. Hace ya semanas que las provisiones escasean y los náufragos empiezan a hablar:
- Oye, ¿qué tal si matamos al loro y hacemos una paella?
El loro que les oye, les contesta:
- ¿Y por qué no os la meneáis y hacemos arroz con leche?